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Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.

LA BENDICION DE LA HOSPITALIDAD A LOS SANTOS

 

Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.  

(Texto de Estudio: 3ra Epístola de Juan Capítulo 1 versos 5 al 8  y Texto Sagrado: 1ra Pedro cap. 4 verso 9)

La tercera carta del apóstol Juan, es uno de los libros que más costó en ser reconocido como un texto canónico (Texto inspirado por el Espíritu Santo), debido a su carácter personal y directo, sin embargo, al entrar en su análisis, es un texto totalmente doctrinal debido a los temas que se van analizando verso por verso, Juan va enlazando los caracteres y situaciones que hasta el día de hoy conviven con la Iglesia: LEALTAD, HOSPITALIDAD, (características de Gayo), contrastando con el carácter transversamente diferente del otro personaje que aparece en esta carta (Diótrefes), NO HOSPEDADOR, NO RECONOCIA LA AUTORIDAD DEL APOSTOL, Y VENGATIVO. Y por último habla de DEMTRIO probablemente un misionero itinerante, quien se supone le hace entrega de esta carta a Gayo. Por último, Juan anima Gayo para que siga con su ministerio.

VERSO 5: A partir de este verso Juan está destacando la hospitalidad de Gayo para quienes llegan a visitarlos a la iglesia, y esto ya se había sabido en Éfeso donde estaba el Apóstol Juan. Dirigiéndose a Gayo de nuevo como amado, el escritor elogia su hospitalidad hacia los cristianos que llegaban a su hogar. La narración adopta una forma del texto en la que se equiparan las palabras desconocidos y hermanos. Pero muchos dicen: “para los hermanos y para los desconocidos”. Entendido de esta manera, el escritor se estaría refiriendo a los predicadores itinerantes como a “los hermanos”, mientras que también afirma que la hospitalidad de Gayo no paraba allí, sino que se extendía incluso a los “desconocidos” (quizá especialmente cristianos) que se encontraran en las cercanías.

 1Permanezca el amor fraternal. 2No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.  Hebreos cap. 13 verso 1 y 2

 Mateo cap.                              10 verso 10

Romanos cap.                         12 verso 13

1 Pedro cap.                           4 verso 9

En relación con este tipo de conducta, el apóstol declaró: fielmente te conduces cuando prestas algún servicio, tal conducta es digna de alabanza, porque es un acto de lealtad a la verdad de Dios. De nuevo, como en 2 Juan 1–2, el amor emerge de la verdad.

 

VERSO 6: El reporte acerca de la hospitalidad de Gayo (tu amor) había llegado hasta la iglesia donde Juan se encontraba. Pero Juan prosiguió su labor de animar a Gayo con una exhortación: y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje. Las palabras “y harás bien” en el original forman una expresión idiomática y virtualmente significan “favor de, o por favor”.

Por otro lado, Juan al dar la instrucción de “encaminarlos”, sin duda tenía generalmente la idea de hacer una provisión adecuada para las personas que se hospedaba, tanto durante el tiempo en que permanecían en la casa, como cuando partían. Las fuerzas de las palabras del apóstol tenían el propósito de promover en Gayo una amplia generosidad hacia los hermanos viajeros. Nada menos que tal generosidad sería algo “digno de su servicio a Dios”, quien expresó su suprema generosidad al dar a su Hijo.

VERSO 7: La razón para tal comportamiento (porque) es que las personas a quienes Gayo debía ayudar habían partido a ministrar por amor del nombre de Él. El “nombre”, es aquí, por supuesto, el de Jesús, que ahora ha sido exaltado sobre todo nombre.

 9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Filipenses cap. 2 verso 9 al 11 

 Salir a ministrar por causa de ese nombre constituye un gran honor (Hechos. 5:41 para ver el honor de sufrir por él). Naturalmente, sería inapropiado por parte de quienes hacían esto, buscar apoyo de parte de aquellos que no creían o no rendían honra a ese nombre. De esta manera, los siervos del Señor partían sin aceptar nada de los gentiles. En la actualidad, también parece algo impropio que un predicador solicite dinero a las personas a quienes ofrece la salvación gratuita de Dios.

VERSO 8:  Pero el hecho de que los fieles predicadores cristianos no buscaran ayuda de los no salvos, significaba que los creyentes sí tenían una obligación especial de ayudarlos. Al proporcionar la ayuda requerida a esos predicadores (acogiendo a tales personas), los cristianos como Gayo podían cooperar con la verdad. Esta última frase podría traducirse mejor “ser colaboradores con la verdad”. La idea que se expresa aquí es de una participación en lo que logra la verdad en las vidas y corazones de las personas. Este era un noble objetivo que Gayo debía procurar.

En cuanto a la hospitalidad debemos concluir que se puede pecar por los dos extremos. Hay comunidades que muestran mucho mayor aprecio a los obreros de fuera que a los que tienen en la propia iglesia. Otras, en cambio, vuelcan todo su afecto sobre los de «casa» y no quieren saber nada de los «forasteros». La hospitalidad de Gayo brillaba, no en que prefiriese a los de fuera, sino en que, después de cumplir rectamente con los de casa, su hospitalidad se desbordaba hasta los de fuera. Y ésta es la forma de guardar el equilibrio que la comunión eclesial y la intercomunión de las iglesias demandan.

 

 Bibliografía:

Monografía de las cartas de Juan Pastor Mauricio Moreno

Comentario Expositivo del Nuevo Testamento Ernesto Trenchard

Comentario bíblico de Matthew Henry (Versión original Siglo XVIII)

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